opinión

 
lunes 11 de enero de 2010

¿Vales si tienes?

publicó: Julián Waimann

A algunos, tal vez la respuesta no les resulte tan obvia, por eso es que me decidí a hablar sobre este mal que nos caracteriza como sociedad hoy: el excesivo culto al materialismo.

El culto al materialismo se ve en sus diversas formas en cualquier lugar donde halla al menos dos personas reunidas: no hacen más que mostrarse superficialmente, con un lujoso caparazón, en un lujoso medio de transporte, empujando a los demás a la incómoda burbuja del lujo material…

Pero este culto del que antes hablé cobra su máxima expresión cuando una de esas personas reunidas pronuncia su primera palabra: comienza por lo que tiene y no por lo que es. Cuantas veces nos ha pasado nombrar a una persona como, por ejemplo, “el que tiene el último auto” y ni siquiera sabemos como se llama. Ni siquiera sabemos que tiene de valioso esa persona. Solo vemos el valor de lo material.

Y cuantas veces ocurre que muchas personas están rodeadas de mucha gente por lo que tienen (y ellos se atreven a llamar a esas personas, amigos). Esos “amigos” están con esa persona por las cosas (materiales) que tienen. Y cuantas veces vemos que esos “amigos” le rinden culto al gran poseedor de ese preciado tesoro (que ni siquiera saben por qué lo es) mientras el tesoro está en sus manos; para después desaparecer y nunca más volver a verlo.

También existe un fenómeno aún peor: gente que se reúne a "pasar un buen momento" y termina hablando de la vida de los demás, de lo que tienen los demás.

Caemos en un superficialismo que hiere la esencia más honda del hombre: su capacidad de mostrarse como es y no por cuanto tiene. Al fin y al cabo, cuando termina nuestro paso por este mundo: ¿tiene sentido haber sabido tener o haber podido ser?

Y mientras algunos muestran lo que tienen, hay otros que se están peleando por encontrar algo que los ayude a sobrevivir, peleando por poder comer para poder seguir viviendo…


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